La Maleta es una iniciativa impulsada desde Oikia, el espacio común de la Associació Casal Claret, Càritas Diocesana de Vic y la Associació Tapís. Recogemos experiencias de vida que nos sirvan para hacer memoria y tomar conciencia sobre el desplazamiento forzado.

 

                                

 

 

MANIFIESTO

¿Qué llevan en su maleta y en su equipaje los cerca de 220 millones de migrantes que actualmente residen fuera de su país de nacimiento, según estimaciones de la ONU? ¿O los 25 millones de refugiados y prófugos que recorren las carreteras de todo el mundo? Evidentemente, llevan heridas de décadas, de siglos; llevan dolor y sufrimiento. Pero llevan también – y esto es lo más importante – fe, esperanza y sueños. Al mismo tiempo, huyen y buscan. Huyen del infierno de la pobreza y del abandono, de la opresión y de la explotación de la guerra y de la violencia, de la persecución y de la muerte; buscan nuevas alternativas de vida, a una existencia que siempre se les reveló árida y adversa.

 

Resisten tozudamente, tozudamente caminan, tozudamente sueñan. Parafraseando al escritor brasileño Euclides da Cunha, “el migrante es, ante todo, un fuerte”, Además de la ropa y otros objetos, llevan en la maleta deseos, valores culturales, tradiciones primordiales, iconos religiosos en los cuales depositan el mañana desconocido e incierto. Se desplazan, porque tienen la vida amenazada, pero también, porque la quieren reconstruir sobre una tierra a la que puedan llamar patria.

 

De ahí, la necesidad de escuchar sus historias, de cultivar la memoria personal y colectiva, tal y como tratamos de hacer en las casas y centros de acogida para migrantes. También lo hacemos en las parroquias multiétnicas y pluriculturales. Constituyen lugares de encuentro, de convivencia y de rescate de la propia historia de vida. El objetivo es encontrar en su propia trayectoria motivaciones para seguir adelante, aprender de los fracasos y éxitos de la existencia. Las llagas del pasado, cuando son expresadas y verbalizadas, tienden a cicatrizar. Pueden transformarse en plataformas para nuevos combates. Sus vidas y sus historias contienen elementos liberadores, en la misma medida en que se aventuran por caminos desconocidos, y en la medida en que no se dejan abatir.

Alfredo J. Gonçalves

Fragmento de su ponencia en el encuentro anual de la Asociación Araguaia (Marzo de 2015).