Baracutanga · Son de la condenada

Baracutanga se ha abierto camino en la escena musical norteamericana, principalmente entre el público latino, con una adaptación de ritmos sudamericanos y afrocubanos que mezcla tradiciones ancestrales con sensibilidad moderna, celebra el pluralismo cultural y propone construir puentes entre norte y sur para superar barreras discriminatorias. La diversidad está también presente en la pluralidad de sus integrantes, porque esta banda de Alburquerque (Nuevo México, EEUU) está compuesta por siete músicos provenientes de hasta cuatro países diferentes (Perú, Bolivia Ecuador y Estados Unidos).

En 2015 editaron “Importados”, un debut discográfico que invita tanto al baile como a la reflexión a través de textos duros que ponen el acento en realidades incómodas de la era Trump. En “Son de la condenada”, una mujer que emigra al Norte en búsqueda de oportunidades ve como su sueño norteamericano se convierte en una pesadilla.
 
 

 

SON DE LA CONDENADA

Me fui sin mirar atrás… tatay
Sin saber a qué enfrentar… caray
Lo poco que pude ahorrar… yayay
Lo tuve que malgastar

Coyotes alimenté… verás
De narcos yo me escapé… verdad
Desiertos atravesé… sin par
Y ríos a nado crucé

Seguía sin claudicar… tenaz
Para algún día llegar… en paz
Las balas oí silbar… rozar
Descalzo tuve que andar

Por muchos me hice odiar… porqué?
Amigos hice al pasar… más bien
Algunos miré morir… pesar
Y a otros pude salvar

Andar, andar sin descansar
Volver atrás ya no va a dar
Tragándome las penas
Lo importante es llegar

Y finalmente llegué… reí
Y mis heridas curé… al fin!
A mi familia llamé… lloré
Hasta un perro adopté

Volviendo de trabajar… sudor
Alguien se me acercó… cowboy
Con odio en su mirar… matar
Y solo un ruido escuché

Andar, andar sin descansar
Volver atrás ya no va a dar
Tragándome las penas
Lo importante es llegar
 
 

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